Voces Recobradas. Revista de Historia Oral/44 (12/2024)
ISSN 1515 - 1573 | RNPI 5229484
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Las personas que padecen algún tipo de enfermedad mental sufren el estigma social que pesa sobre la locura, y
que incita a la segregación y la exclusión de quienes la sufren.
Esta ley significa sin dudas un cambio de paradigma, ya que se dejó de entender a las personas con
padecimientos mentales como objeto de asistencia, para considerarlas sujetos de derecho.
Entonces dentro de esas leyes nosotros queríamos sacar el prejuicio de la población con respecto
a la enfermedad mental, que la gente no le tema al enfermo mental sino todo lo contrario considere
sus derechos como los mismos de las personas normales, uno de los grandes logros de la ley 448
y la 26657 es que son Sujetos de Derecho, (…) tienen que ser Sujetos de Derecho y eso lo debe
comprender la población. (Dr. L. Mastandrea, 4-12-2018)
Si bien en la actualidad la norma nacional y otras internacionales han permitido mejorar la situación, no han
logrado superar el estigma social que gira alrededor de la locura.
El sociólogo norteamericano Erving Goffman define el estigma social como un atributo desacreditador dentro
de una interacción social, es decir, como el rechazo social por características o creencias que van en contra de
las normas culturales establecidas. De este atributo puede desprenderse una conducta discriminatoria. Así, la
discriminación se da cuando los individuos o las instituciones privan injustamente a otros de sus derechos y
oportunidades debido a la etiqueta que impone un estigma. (Goffman, 2006)
Desde la Gerencia Patrimonio (Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires) hemos
realizado talleres y entrevistas con personal del hospital psiquiátrico José Tiburcio Borda, primer hospital del
país dedicado a la salud mental, con el propósito de reconstruir a partir de las voces de quienes transitan o
transitaron diariamente por sus instalaciones, cómo influyeron el tabú, las creencias erróneas, los mitos, los
paradigmas existentes, en la conformación del estigma contra la locura, cuya consecuencia primera fue la
normalización del trato al que fueron sometidos los pacientes en décadas pasadas, y aunque el trato institucional
ha evolucionado favorablemente, el estigma y discriminación siguen vigentes.
Entendemos que resulta decisivo promover la visibilización de estos temas, para crear concientización en una
búsqueda por la superación de la discriminación hacia la locura.
Estigma y discriminación
Como hemos adelantado, Erving Goffman define el estigma social como un atributo desacreditador
dentro de una interacción social, es decir, como el rechazo social por características o creencias que van en
contra de las normas culturales establecidas. Cuando dentro de la interacción los atributos propios del individuo
dejan de satisfacer las expectativas sociales, éste pasa a ser percibido como un individuo cuestionado,
disminuido en su valor social.
La sociedad establece los medios para categorizar a las personas y el complemento de atributos
que se perciben como corrientes y naturales en los miembros de cada una de esas categorías. El
medio social establece las categorías de personas que en él se pueden encontrar. (…) Mientras el
extraño está presente ante nosotros puede mostrar ser dueño de un atributo que lo vuelve diferente
de los demás (dentro de la categoría de personas a la que él tiene acceso) y lo convierte en alguien
menos apetecible –en casos extremos en una persona casi enteramente malvada, peligrosa o débil-
. De ese modo, dejamos de verlo como una persona total y corriente para reducirlo a un ser
inficionado y menospreciado. Un atributo de esa naturaleza es un estigma, en especial cuando él
produce en los demás, a modo de efecto, un descrédito amplio; a veces recibe también el nombre
de defecto, falla o desventaja (Goffman, 2006, pp.11-12).
Goffman distingue tres tipos de estigmas: el tribal – refiere a raza, nación y religión-; diferencias corporales –
como la obesidad-; y el de debilidades caracterológicas, como sucede en el caso de trastornos mentales,
encarcelamiento, adicciones, homosexualidad, etc.
De esta actitud o creencia que significa el estigma, puede desprenderse una conducta discriminatoria. Así, la
discriminación se da cuando los individuos o las instituciones privan injustamente a otros de sus derechos y
oportunidades debido a la etiqueta que impone un estigma.