Entrevista con Carlos Moretti. Frente de Artistas del Borda.
Adriana Echezuri y Silvana Luverá. [153 -173]
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AE: Buenos días, hoy es martes 19 de noviembre de 2024. Te vamos a pedir que se presente, que nos diga su
nombre, su apellido, su edad, si quiere, no es obligatorio.
CM: Ya es inocultable eso.
AE: Y que nos autorice a usar esta grabación para fines educativos, culturales y de investigación.
CM: Bien. Bueno, mi nombre es Carlos Moretti. Yo integro en este momento la conducción de un dispositivo
de arte que se desarrolla dentro del hospital, que es el Frente de Artistas del Borda. Mi conexión con el hospital
fue como paciente. Pero tuve la fortuna de conocer rápidamente, apenas ingresado, a este dispositivo del que
acabo de hablar, el Frente de Artistas del Borda, que lucha por una modificación en el sistema de la atención de
la salud mental. Fundamentalmente, la desaparición del sistema manicomial, basado en el aislamiento, basado
en la segregación de la gente del resto de la sociedad, basado en los muchos prejuicios que hay en el afuera con
respecto al enfermo mental. Así que, bueno, esto nació justamente el día viernes pasado, hicimos una gran fiesta
para festejar los 40 años de vigencia del Frente de Artistas dentro del hospital.
Porque nació, junto con el resto de las actividades del país regresadas a la institucionalidad, con una idea de
incorporar nuevos parámetros, nuevas formas de encarar muchas cosas, entre ellas el tema de la enfermedad y
la salud mental. Un grupo de profesionales intentó, dentro del hospital Borda, reproducir la experiencia
desmanicomializadora que venía de Europa, fundamentalmente de Trieste, donde se había cerrado
efectivamente el manicomio que allí funcionaba. No pudieron concretarlo. Estamos hablando de 40 años atrás.
Otra mentalidad, otros parámetros, otras dificultades. No tiene sentido estar enumerándolas ahora. Algunas
todavía están vigentes. Pero, como esto se hizo desde una perspectiva de ataque multidisciplinario al problema,
se convocó a mucha gente, entre ellos a un artista que, si bien estaba en el campo de la psicología social, pero
era fundamentalmente un artista, el licenciado Alberto Sabá, que había trabajado con uno de los profesionales
del hospital en una experiencia que se llama teatro participativo, que es un teatro que se realiza fuera del ámbito
teatral tradicional, sacándolo a la calle, como cualquier otro ámbito, fuera de lo tradicional. Y, un poco en serio
y un poco en broma, este profesional le dijo al licenciado Sabá vos que sacaste el teatro a la calle, vení a sacar
a los locos a la calle. Ahora, esa frase, según quién y cómo la tome, puede ser mal interpretada. El tema de sacar
a los locos a la calle, sacarlos re-dignificados a través del arte. Primero ante sí mismos, dándoles la pauta de que
ellos conservaban la capacidad, conservaban -y conservan- la capacidad de pensar, sentir y crear
fundamentalmente. Y después re-dignificarlos ante la sociedad, por todos los problemas que yo cité en principio.
El prejuicio, el miedo, la discriminación. Bueno, esa idea cuajó, se le dio espacio al licenciado Sabá y se
iniciaron tímidamente los dos o tres primeros talleres. Hoy en día son muchos más, son diez talleres. Y a lo
largo de cuarenta años de trabajo de campo exitoso, podemos decir con toda seguridad que el arte cura. Ahora,
es muy complicado decir simplemente el arte cura y ¿la parte terapéutica tradicional no cura?, sí cura. El
problema es que nosotros no estamos enfrentados con la parte terapéutica. Queremos ser colaboradores. Lo que
sí queremos es que cambien los parámetros en cuanto a ver al enfermo mental como un ser humano. No como
una cosa que de pronto hay que apartar de la sociedad porque no queremos verlo más, porque no queremos
escucharlo, porque nos molesta, por todas las cosas que todos sabemos que pasan generalmente en el afuera del
hospital. Bueno, este dispositivo se creó, prosperó a partir de ese pequeño… esa pequeña célula primigenia.
Hoy en día existe la Red Argentina de Arte y Salud Mental y se está conformando la Red Latinoamericana de
Arte y Salud Mental. Con el objetivo de que la gente pueda presentarse en el afuera como una persona aún
positiva para la sociedad y pudiendo ofrecer algo a través del arte. Y esa ruptura del aislamiento por el sistema
de trabajo que tiene el Frente contribuye eficazmente a una curación. Yo soy testigo, o puedo presentarme como
ejemplo de lo que pasó. Yo siempre he afirmado que dejé de ser paciente del hospital no gracias al hospital, sino
gracias al Frente de Artistas. Quien quiera discrepar conmigo tiene toda la libertad de discrepar, pero eso es lo
que yo siento. Y había cuenta de esto cuando yo fui dado oficialmente de alta del hospital. Primero porque había
conseguido un nuevo grupo de amigos y en algún caso hasta una familia sustituta. Y después porque veía los
méritos del trabajo del Frente de Artistas, por lo tanto quise quedarme con ellos. Y hace ya 26 años que estoy
con ellos, tratando de devolver lo que recibí, tratando de hacer, de pagar una deuda, ayudándolos a que hagan
por otros lo que hicieron por mí. No sé si he sido suficientemente explícito.